Burro, asno y mula: las diferencias que muy pocos conocen

En el lenguaje cotidiano, burro y asno se usan como sinónimos absolutos y, en rigor científico, lo son. Ambos términos se refieren al mismo animal: el Equus africanus asinus, un mamífero équido domesticado hace unos cinco mil años en el noreste de África, probablemente en Etiopía y Somalia. El asno salvaje africano sigue existiendo como especie en peligro crítico de extinción en algunas zonas de África oriental.
La diferencia entre burro y asno es, por tanto, puramente lingüística. Burro es la voz popular y coloquial, mientras que asno es el término científico y el que aparece en la Biblia y en los textos medievales. En algunas regiones de España y América Latina se usa también el término borrico, especialmente para referirse a los ejemplares más jóvenes o de menor tamaño.
La mula, en cambio, es un animal completamente diferente en su origen biológico. Se trata de un híbrido estéril resultado del cruce entre un burro macho y una yegua. Si el cruce se produce al revés, entre un caballo y una burra, el resultado se llama burdégano, un animal más raro y considerado generalmente menos útil para el trabajo.
Las mulas combinan lo mejor de sus dos progenitores: tienen la resistencia y la dureza del asno junto con el tamaño, la fuerza y la velocidad del caballo. A esto se suma una característica muy valorada: la mula tiene un instinto de autopreservación muy desarrollado, lo que significa que raramente se lastimará por sobreesfuerzo. Un caballo puede trabajar hasta el agotamiento si su jinete lo exige; una mula simplemente se negará.
Físicamente, las diferencias son apreciables. El asno es más pequeño que el caballo, tiene orejas mucho más largas, crin escasa y erizada, casco más estrecho y un rebuzno inconfundible. La mula tiene un tamaño intermedio, orejas algo más largas que las de un caballo pero más cortas que las del asno, y una complexión musculosa y robusta.
Los estudios etológicos modernos han demostrado que el asno tiene una capacidad de razonamiento y resolución de problemas comparable o superior a la del caballo. Su aparente obstinación es en realidad inteligencia: no hacen algo si no lo entienden o si sienten que puede ser peligroso para ellos.
Durante siglos, la mula fue el animal de carga y transporte más importante del mundo mediterráneo y americano. El Ejército de los Estados Unidos utilizó mulas en sus operaciones militares hasta bien entrado el siglo XX en terrenos montañosos donde los vehículos motorizados no podían operar. Hoy en día, tanto asnos como mulas se crían en algunos países por su carne, leche o simplemente como animales de compañía y terapia.
