Distancia de la Tierra al Sol: cuántos kilómetros nos separan del astro rey

La distancia media entre la Tierra y el Sol es de aproximadamente 149,6 millones de kilómetros. Este valor, conocido como unidad astronómica y abreviado como UA, es la unidad de referencia que los astrónomos utilizan para medir distancias dentro del sistema solar. Decir que Júpiter orbita a 5,2 UA del Sol es mucho más manejable que escribir los 778 millones de kilómetros que realmente separan al gigante gaseoso de nuestra estrella.
La razón por la que se habla de distancia media es que la órbita de la Tierra alrededor del Sol no es un círculo perfecto sino una elipse, tal como describió Johannes Kepler en su primera ley del movimiento planetario, publicada en 1609. Como consecuencia, la distancia Tierra-Sol varía a lo largo del año entre dos valores extremos. En el perihelio, el punto de la órbita más cercano al Sol, que ocurre alrededor del 3 de enero, la distancia es de unos 147,1 millones de kilómetros. En el afelio, el punto más lejano, que se produce alrededor del 4 de julio, la distancia aumenta a unos 152,1 millones de kilómetros.
Resulta llamativo que la Tierra esté más cerca del Sol en pleno invierno del hemisferio norte y más lejos durante el verano boreal. Esto demuestra que las estaciones no tienen nada que ver con la distancia al Sol, sino con la inclinación del eje terrestre de 23,5 grados respecto al plano orbital. En verano del hemisferio norte, el polo norte apunta hacia el Sol, lo que hace que los rayos solares incidan de forma más perpendicular y durante más horas al día sobre Europa y América del Norte.
Otra forma de visualizar la distancia Tierra-Sol es a través del tiempo que tarda la luz en recorrerla. La luz viaja a unos 299.792 kilómetros por segundo, la velocidad máxima posible en el universo según la teoría de la relatividad de Einstein. A esa velocidad, la luz solar tarda aproximadamente 8 minutos y 20 segundos en llegar a la Tierra. Esto tiene una consecuencia filosóficamente inquietante: cuando miramos el Sol, no lo vemos como es ahora mismo, sino como era hace ocho minutos. Si el Sol desapareciera en este instante, seguiríamos viéndolo en el cielo durante más de ocho minutos antes de notar su ausencia.
Los primeros intentos de medir la distancia Tierra-Sol con cierta precisión fueron realizados por el astrónomo griego Aristarco de Samos en el siglo III a.C. mediante un método geométrico basado en los ángulos de la Luna en cuarto creciente. Su resultado fue muy inferior al real por las limitaciones instrumentales de la época, pero el planteamiento conceptual era correcto. La medición moderna más precisa utiliza radar: se envía un pulso de radio hacia Venus o hacia asteroides cercanos, se mide el tiempo que tarda en regresar y se calcula la distancia con una precisión de metros.
