Hielo seco en una nebulosa: el hallazgo que sorprende a los astrónomos

Nebulosa espacial con formaciones de hielo, fotografía del telescopio James Webb

Las nebulosas planetarias son las envolturas de gas y polvo que las estrellas de tipo solar expulsan al final de su vida, cuando agotan su combustible nuclear. El término es un nombre histórico ligeramente equívoco: Guillermo Herschel las llamó así en el siglo XVIII porque tenían un aspecto redondeado similar al de los planetas, pero en realidad son los restos del proceso de muerte de una estrella.

El James Webb Space Telescope, lanzado en diciembre de 2021, ha revolucionado la astronomía gracias a su capacidad de observar el universo en infrarrojo con una resolución sin precedentes. A diferencia de su predecesor el Hubble, el Webb puede detectar la firma espectroscópica de moléculas complejas en entornos astrofísicos muy variados.

El hielo seco, dióxido de carbono sólido, tiene una temperatura de sublimación de menos 78,5 grados centígrados. En el espacio interestelar puede existir a temperaturas ligeramente más altas, pero en cualquier caso requiere entornos muy fríos. Encontrarlo en el interior de una nebulosa planetaria, sometida a la intensa radiación de la enana blanca central, es lo que hace el hallazgo tan sorprendente.

Los investigadores encontraron la firma espectroscópica del CO2 sólido en regiones específicas de la nebulosa, coincidiendo con zonas de alta densidad de polvo que parecen actuar como escudo contra la radiación ionizante. Esto sugiere que los granos de polvo pueden crear microentornos fríos en los que el hielo puede sobrevivir incluso cerca de una enana blanca.

El hallazgo tiene implicaciones para nuestra comprensión de la química del universo. El CO2 es una molécula precursora de moléculas orgánicas complejas, y su presencia en nebulosas planetarias sugiere que el material expulsado por las estrellas al morir puede enriquecer el medio interestelar con los ingredientes necesarios para la química prebiótica. Las estrellas, cuando mueren, devuelven al cosmos los elementos que forjaron en su interior, los bloques constructivos de futuras estrellas, planetas y, potencialmente, vida.

Subir
error: Content is protected !!