Los lobos: 15 curiosidades sobre el predador más mítico de Europa

El lobo y el perro doméstico son la misma especie biológica. Todos los perros son Canis lupus familiaris, una subespecie del lobo gris domesticada hace entre 15.000 y 40.000 años en algún lugar de Asia. Los lobos más dóciles se acercaron a los asentamientos humanos atraídos por los residuos de comida, y los humanos encontraron ventajas en mantener a estos animales como alarma y cazadores auxiliares.
La manada de lobos tiene una estructura social mucho más flexible que la imagen popular de la jerarquía alfa-beta-omega. En la naturaleza, las manadas son generalmente grupos familiares formados por una pareja reproductora y sus crías de varias camadas. Los padres no dominan a los jóvenes mediante la agresión sino mediante la experiencia y el vínculo familiar.
El aullido del lobo es un sistema de comunicación complejo. Los lobos aúllan para mantener el contacto con miembros alejados, para anunciar su posición a otras manadas y como expresión emocional. Cada lobo tiene un timbre de voz único y reconocible. El aullido puede escucharse a distancias de hasta 10 kilómetros en condiciones favorables.
España alberga la población de lobos más numerosa de Europa occidental, con estimaciones de entre 2.500 y 3.000 individuos, distribuidos principalmente en Castilla y León, Galicia, Asturias y Cantabria. La presencia del lobo es fuente de un intenso debate entre ganaderos, que sufren ataques a sus rebaños, y ecologistas, que defienden su papel ecológico como regulador de poblaciones de ciervos y jabalíes.
El lobo tiene una vista relativamente mediocre para un depredador de su tamaño. Compensa esta limitación con un olfato extraordinario, unas cien veces más sensible que el del ser humano, y un oído que puede detectar sonidos en frecuencias que el oído humano no percibe. Puede rastrear a una presa durante kilómetros y mantener un trote sostenido de 15-20 km/h durante horas.
